Carta de Luis Enrique a Carles Puyol

12 mar, 2014

Esta es la carta que Luis Enrique, ex compañero de Puyol, le escribió al ex capitán del Barca, en el popular diario español Mundo Deportivo. La Carta publicada llegó una semana después de que el referente de la defensa catalana anunciará que no seguiría en el club para la siguiente temporada.  Luis Enrique es el actual entrenador del Celta de Vigo.

Carta de Luis Enrique a Carles Puyol 

Es imposible, con la fuerza que desprenden estos dos apellidos, que su dueño y protagonista de este artículo no transmita. Es más, se me viene a la imaginación la estampa de un guerrero, por supuesto melena salvaje al viento, dotado de una fuerza sobrenatural y con capacidad de dirigir a sus hordas con tan solo una mirada.

Los inicios de Carles Puyol Saforcada en el primer equipo del FC Barcelona, no fueron, ni mucho menos fáciles. Años de sequía de títulos. Los títulos son buenos y tapan carencias en el mundo del fútbol, pero a veces los fracasos, los errores y los malos resultados sacan de cada uno ese espíritu indomable e inconformista que te hace mejorar, te rebela contra la adversidad y te anima a superarte.

Seguro que esos primeros años serán un mal recuerdo para Puyi, pero le habrán servido para valorar en su gran medida los éxitos futuros y evitar caer en el conformismo cuando aparecieran los primeros triunfos… Y digo podría porque, desafortunadamente, no lo puedo asegurar.

Puyi irrumpió en el vestuario con los mismos valores que destaca en la vida. Sencillo, humilde, leal, honrado y sobre todo perfeccionista. En todos los aspectos, el futbolística y el personal. Mejoró su técnica, que siempre se puede mejorar independientemente de la edad, quedándose después de los entrenamientos a golpear de manera repetida el balón con las dos piernas. Mejoró su físico, ya de por sí excelente, a base de sumarle diferentes especialidades. Pilates varias veces por semana, gimnasio, estiramientos y todo ello aderezado con una alimentación espartana.

gimnasio

Su fuerte personalidad le ha hecho ser respetado y admirado por sus compañeros y rivales. Siempre era el primero en llegar al vestuario y de los últimos en irse. Su actitud siempre fue de 10 en los entrenamientos, sin necesidad de decir nada, obligando a todos a dar lo máximo.

Acortó en cada lesión los tiempos lógicos de recuperación aún sabiendo que su integridad y físico se verían perjudicados en un futuro a medio-largo plazo. Ese mismo físico, que ahora en forma de rodilla maligna, ha acabado con la brillante trayectoria de Puyi en el Barça.

Por Puyi hablan sus actos y los hechos. Y no las palabras vacías, ni las promesas incumplidas lanzadas en cualquier sala de prensa antes o después de un partido. Como aquel día que marcó a Figo, sin darle patadas, y lo anuló; o aquel otro ante el Lokomotiv de Moscú que salvó un gol bajo palos, sirviéndose de su escudo, tras hacer una estirada digna del mejor Víctor Valdés; o cuando voló en el área rival, plagada de gigantescos alemanes, para rematar de cabeza con una autoridad brutal y catapultar a la selección a la final del Mundial; o incluso aquel que se inventó varias ruletas dignas del mejor y más habilidoso mediapunta… Y mucho mejor, aquel otro día que decidió hacerse a un lado y ceder todo el protagonismo a Abidal para que recogiese la siempre anhelada ‘orejuda’.

lokomotiv

Todos estos actos reflejan lo que ha sido, lo que es y lo que será Puyi. Un ejemplo que permanecerá en nuestros recuerdos para siempre. Ya se sabe que éstos pueden llegar a ser tan reales que te permiten disfrutarlos cuando quieres. Así que, querido GERMANET, tú te vas, pero nosotros tiraremos de nuestra memoria y nuestros recuerdos para que nos sigas representando y defendiendo con orgullo.

¡¡¡Siempre Puyi!!! ¡¡¡Siempre capitán!!!

Fuente:Luis Enrique Martínez  Vía: Mundo Deportivo 

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