Disección a Kaki King

06 may, 2013

 

 “Se necesita cierto tipo de persona para oír a alguien tocar una guitarra por dos horas, y no quedan muchas de esas personas.” (Kaki King).

 

Esquisses nos compartió el siguiente artículo sobre Kaki King, descubre la historia de éxito de esta artista y su guitarra.

 

Por: A.García

 

Cada cierto tiempo somos benditos con la visita de ciertos talentos que vienen a deleitarnos por un par de horas. Hace apenas un manojo de días una vertiginosa, tierna e igualmente peligrosa compositora vino a deslumbrar, a enamorar, a dejar quijadas colgando y sobro todo a deleitarnos con su mágica biblioteca musical. Nacida en Atlanta, pero tan errante como su música, Kaki King vistió de gala el fin de año con guitarras afiladas en mano para una noche inolvidable.

Atrás del mito de esta fantástica intérprete hay una historia, Kaki también fue mortal – así dicen – y tuvo que, como muchos aprender a domar su instrumento. El hecho que ahora parezca que pasea casi sin esfuerzo por esas seis cuerdas (a veces más, a veces menos) y veintipico de trastes no significa que detrás de ella no hayan miles de horas de ensayo y error, de desvelos y sobre todo, otras mil horas más para continuar forjando la carrera de un músico tan excepcional como lo es Katherine Elizabeth King.

Life being what it is

 

Kaki_King_-_Dreaming_of_Revenge_(2008)_album_cover

Es bastante conocido que las habilidades de Kaki se han ido formando desde hace ya casi treinta años, no podría ser de otra manera. Fue a los cuatro años cuando instada por sus padres hacia la música que recibió su primera guitarra “se llamaba Pepe” sonríe, “era de cuatro cuerdas, no era un ukulele, era una guitarra acústica solo que tenía cuatro cuerdas”. Desde entonces Kaki nunca paró. Su formación fue bastante tradicional a través de clases como cualquiera de nosotros “era bastante mala” admite “sabía que podía ser buena pero solo no me gustaba hacerlo”.

Poco a poco ese amor fue creciendo y continuó evolucionando sin ningún rumbo en específico “nunca lo dejé, me gustaba, tenía algo que fuera mío” comenta, “sin embargo, no tenía una aspiración de ello, simplemente seguí tocando”. Un año de conspiración divida varios de sus compañeros de clase recibieron una guitarra para navidad “cuando ellos empezaron yo ya era mucho mejor que ellos, pero de repente tenía un pequeño grupo con quien compartir”. El paso lógico para Kaki fue el ser parte de bandas durante su adolescencia “estuve un terrible banda de covers que se llamaba Undertoe” ríe, “en esa época también aprendí a tocar batería y bajo, pensé que si alguna vez iba a lograrlo era siendo baterista”.

Durante su tiempo en NYU (New York University) donde curiosamente no estudió músico, en su lugar persiguió estudios humanísticos. Empapada de la escena local empezó a presentarse en clubes locales como el Cinema Classic o Sidewalk Cafe donde tocaba con proyectos personales detrás de tambores y platillos, no como guitarrista “me encantaba la batería, era más divertida” afirma, “involucra todo tu cuerpo y poder hacer varias cosas a la vez”.

Sin embargo, la oportunidad como baterista nunca se dio, pero, la guitarra seguía siendo una parte importante de ella “como te dije, nunca la dejé”. Tocando en clubes locales y demás escenarios no solo como baterista, sino como guitarrista también, la leyenda urbana de Kaki King empezaba a gestarse. No obstante, Kaki admite que nunca apuntó ser la artista que es hoy, su meta no fue ser un músico “simplemente lo era” asegura firmemente, “era la única cosa que amaba hacer y que era buena en ello; me gustaban muchas cosas, la literatura, el arte, pero no era tan bueno en ellos; realmente nunca quise ser músico hasta que tenía 24 y para entonces ya había hecho dos discos” ríe.

Doing the wrong thing

 

kakikikgsomebody

Parte de la mística de las composiciones de King es por cuan eclécticas e impredecibles son, y si logró hacer esto fue sin duda por sus influencias. Músicos como Elliot Smith, Alex Degrassi y Nick Drake lograron moldear a la joven guitarrista. “Con ellos me di cuenta de las posibilidades del instrumento” afirma “gente que pensó fuera de lo establecido, con las oportunidades que me daba la guitarra como lo hizo Nick Drake, y aquí estaba un tipo de los sesenta que hacía canciones sin coros, que se inventaba afinaciones y eso sin duda me marcó”. Otros como Morrisey, The Smiths, The Cure, Joni Mitchel terminaron por forjar la creatividad y rebeldía de la guitarrista “no sabía qué hacer o cómo hacerlo, pero sabía que quería lograr algo diferente” admite.

En el 2003 llegó su debut con Everybody loves you disco recibido con alabanzas por la crítica que, Kaki resalta el hecho de no haber pensado en hacer un álbum “estaba haciendo demos” ríe “pero poco a poco la idea maduró hasta que se concretaron las 10 canciones”. De Elliot Smith a  Tchaikovsky fueron las influencias directas de ese trabajo primerizo. Como parte de la escena neoyorquina de entonces, grupos como Interpol y The Strokes también se colaron en esa atmósfera creativa. Era la música que me rodeaba entonces, Turn on the bright lights (Interpol) es un disco genial” exclama “aún lo oigo de vez en cuando”.

 

Luego vino Legs to make us longer, un disco más maduro, con una narrativa precisa y diferentes matices. Su segundo disco la catapultó aún más lejos que Everybody, canciones como Playing with pink noise la hicieron saltar como una sultán del tapping y expusieron lo obvio de tu virtuosismo. Con ya dos discos en su haber su música fue un suspiro que poco a poco se fue colando en diferentes escenarios nunca antes contemplados por ella.

Parte del reconocimiento de la intérprete es su valioso aporte a películas como Into the Wild y August Rush – quien a propósito prefiere la segunda- ,  es gracias a la narrativa y emocionalidad de sus composiciones que han empatado con tan elocuencia escenas de dichas cintas. “El hecho de escribir canciones instrumentales contienen cierta cinemática en ellas” afirma “supongo he sabido capturar las emociones en mi música”. El emparejar sus canciones con los nombres de Michael Brooke, Eddie Vedder de Pearl Jam  y más adelante con los Foo Fighters continuaron agrandando su nombre en la industria no solo por su calidad, esta vez también por su popularidad.

No true masterpieces will ever be complete

kaki-king-until-we-felt-red-cd-cover-album-art

En más de diez años de carrera Kaki continúa creciendo “nunca creí que mis canciones adornarían una película de Sean Penn” admite. Con una técnica envidiable por la que la mayoría de guitarristas darían su alma por haber escrito al menos una canción de su vasta discografía, asegura seguir aprendiendo “es por la guitarra, siempre tiene formas de retarte, siempre hay algo nuevo que puedes aprender, una nueva afinación, técnica; siempre hay algo nuevo que puedes crear, no creo que llegue a mi cima, nunca dejaré de aprender algo, eso espero” suspira “por supuesto que llegaré a mis límites físicos, pero no como creativa”.

Hace poco más de un mes Kaki entregó al mundo su último trabajo discográfico “Glow”, una joya más de de su ya de por sí brillante carrera “de alguna forma creo que completó un círculo” afirma. “El primer disco no sabía que estaba haciendo un disco, fue tan casual” continúa “este, por otro lado me obligué a trabajar y a trabajar duro”.  El pasado viernes 30 tuvimos la oportunidad de escuchar algunas canciones de Glow, cortes como Kelvinator, Kelvinator o The Fire Eater quedaron grabadas en los recuerdos de muchos guatemaltecos y sus respectivas cámaras.

Es demasiado prematuro el hablar de un nuevo disco, en parte claro por su más reciente trabajo y por el proceso que implica. “Un nuevo álbum o EP incluso puede salir de un pequeño riff o de una prueba de sonido antes de un concierto incluso” afirma “sin embargo, usualmente cuando sé que estoy haciendo un disco es porque tengo 6 o 7 cosas o ideas que ya puedo usar”.

- ¿Tienes ahorita 6 o 7 cosas que ya puedas usar? – le preguntó.

- No. – responde con firmeza.

- ¿Cuándo fue la última vez que escribiste una canción? – continúo impaciente. Ella con los ojos firmemente tomados del techo finalmente suspira,, “esa es una buena pregunta” responde

- Creo que fue en mi sala hace un par de meses, entre fechas de gira, es una linda cancioncita en Mi menor. No sé, creo que las colaboraciones con el cuarteto de cuerdas que me ayudó a terminar este disco me va a distraer un tiempo. Por diez años he estado en ese proceso de disco-gira, disco-gira, disco-gira y pienso que no tengo por qué hacerlo en un buen tiempo.

-¿Qué estás leyendo ahorita?

- Un amigo me acaba de regalar un libro de modernos cuentos cortos chinos que quiero empezar.

- ¿Qué bandas estás escuchando ahorita?

- Este tipo Nico Muhly, el que hizo el soundtrack de The Reader también… Sam Amidon un cantante de folk también me ha enganchado últimamente.

 album-legs-to-make-us-longer

RESULTADO FINAL

http://www.esquisses.net/diseccion-a-kaki-king/

Post relacionados

  • IMG-20180521-WA0040

  • Foto Oficial

  • foto Cairoli

Comparte tu comentario

  • Comentarios recientes
  • Entradas recientes