Los trastornos del sueño y cómo tratarlos

19 jun, 2013


La Academia Americana de Medicina del Sueño estima que  millones de personas sufren de algún tipo de trastorno del sueño, incluyendo ronquidos, apnea y en algunos casos, sonambulismo.

                                        

Ciclos del Sueño

Cuando nos quedamos dormidos, el proceso normal del sueño comienza con la etapa llamada no-REM (REM es Rapid Eye Movement o movimientos oculares rápidos). Durante esta etapa de no-REM, las ondas cerebrales son más lentas. Nuestros ojos no se mueven tan rápido como en otras etapas más avanzadas del sueño. Después de una o dos horas de sueño no-REM, la actividad cerebral se incrementa de nuevo y la etapa REM comienza. La mayor parte de los sueños ocurre durante la etapa REM.

Normalmente pasamos de cuatro a seis ciclos de sueño durante la noche, alternando entre no-REM y REM. Las etapas REM se hacen más largas según transcurre la noche. Los trastornos del sueño pueden interrumpir este proceso.

 

Dr. Pablo Castillo

                                                                                                                                                                                                                                                                                   El doctor Pablo Castillo, neurólogo en la Clínica Mayo, Jacksonville, Florida, y especialista en medicina del sueño, explica por medio de la siguiente entrevista cómo los trastornos del sueño pueden tener secuelas en la salud, y qué tipo de ayuda ofrecen centros de tratamiento especializados en los trastornos del sueño, como el Centro del Sueño de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida.

 

Dr. Castillo, ¿cuáles son algunos problemas comunes que traen a la gente al médico por trastornos del sueño? Entre los problemas más comunes está el insomnio, la  apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas y las parasomnias, que son conductas anormales que el individuo realiza cuando está dormido.

¿Cuáles son algunas de las conductas anormales, y en qué consiste el problema del síndrome de piernas inquietas?  El síndrome de piernas inquietas está más bien clasificado como un desorden del movimiento. En cuanto a las parasomnias, las conductas anormales como caminar o hablar dormido se consideran parasomnias.  Hay dos tipos de parasomnias: las que ocurren durante el sueño no-REM y las que ocurren durante el sueño REM (Rapid Eye Movement o Movimientos Oculares Rápidos] Entre las que ocurren durante el sueño REM, están por ejemplo las pesadillas, y el trastorno de conducta de sueño REM, que tiene implicaciones con la enfermedad de Parkinson. Entre las parasomnias no-REM figuran: el sonambulismo, el hablar durante el dormir, que es parte del sonambulismo y lo que se denomina pavor nocturno o terrores nocturnos.

¿Cuáles son algunos ejemplos de problemas de parasomnias? Entre las parasomnias más comunes está el sonambulismo. El sonambulismo es algo bastante frecuente en la infancia. Los niños se levantan, caminan, realizan funciones complejas y la mayoría de estos episodios disminuyen conforme el individuo crece. Si un individuo en edad adulta comienza a tener sonambulismo, a pesar de que no lo tuvo por muchos años, es bien común que esto sea ocasional o exacerbado por la presencia de algún otro problema, como por ejemplo deprivación del sueño o que el individuo haya desarrollado apnea obstructiva del sueño.

El sonambulismo es frecuente. Es un trastorno que ocurre durante el sueño no-REM y generalmente el individuo no tiene recolección de que está soñando alguna actividad aunque parece que está soñando para el observador. Si usted lo despierta, el individuo parece confundido y no recuerda qué está soñando. Generalmente, estos pacientes no tienen recuerdos de lo que hicieron al día siguiente.

¿Qué problemas de salud se pueden vincular a los problemas de trastornos del sueño? El problema de salud mayor existe cuando la parasomnia tiene movimientos violentos. Ha habido ocasiones en que un individuo fue a algún hotel, estuvo deprivado de sueño y comenzó a caminar y se puede caer de un piso alto, por ejemplo.

Una parasomnia que tiene asociación con patología, es la parasomnia del sueño REM, lo que se llama el “trastorno de conducta del sueño REM”, en el cual, aproximadamente un 20% de individuos en un período de 10 o 15 años van a desarrollar un síndrome parkinsoniano, debido a lo que conocemos como sinucleopatía que incluye la enfermedad de Parkinson y la atrofia de sistemas múltiples.

En cuanto a la apnea del sueño, ¿hay alguna relación con problemas cardiovasculares? Sí. En la apnea obstructiva del sueño, que en manera primaria es un problema respiratorio durante el sueño, la vía aérea superior se cierra parcial o totalmente, y eso se conoce como hipopnea y luego apnea, cuando el cierre es total, lo cual se asocia con hipoxia intermitente. Esto desencadena una serie de factores a nivel genético y celular. Hay trastornos de tipo metabólico porque individuos con apnea del sueño tienden a tener una cantidad disminuida de sueño de ondas lentas. La disminución del sueño de ondas lentas está asociada con obesidad. Entonces son problemas a nivel metabólico y de activación de genes perjudiciales para la salud.

¿Puede profundizar un poco acerca de la relación con la obesidad?  Hay estudios que muestran que cuando a individuos jóvenes se les depriva de sueño, en cuestión de días, si uno les hace pruebas para establecer el metabolismo de la glucosa en la sangre, lo que se llama el HOMA (determinación del índice de resistencia a la insulina),  estos individuos muestran niveles de azúcar pre-diabéticos. Claro, afortunadamente esto es reversible, pero mientras menos sueño el individuo tenga, más riesgo de obesidad va a tener. Esto se ha documentado en estudios epidemiológicos.

¿Los ronquidos están relacionados a la apnea del sueño? ¿Cómo es esta relación?  Hay muchos individuos que roncan pero no tienen apnea, es decir, la vía aérea cuando el individuo comienza a entrar en niveles más profundos del sueño se relaja, y el tejido, al ponerse más suave, digamos así, comienza a vibrar y producir ronquidos. Mientras más alto sea el ronquido, más riesgo existe que ese individuo tenga apnea del sueño. Muchas veces los individuos que roncan, el esposo o la esposa pueden darse cuenta de que entran en pausas respiratorias o apneas. Entonces sí hay una relación entre el volumen, o qué tan fuerte es el ronquido, y la presencia de apnea.

Para más información acerca de los tratamientos para los trastornos del sueño disponibles en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, llamar al departamento de Servicios Internacionales al teléfono (904) 953-7000 o enviar un email a intl.mcj@mayo.edu.

 

Fuente: Mayo Clinic.com

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