Mal uso de antibióticos: fracaso terapéutico

29 abr, 2013

 Los antibióticos son una importante arma para el tratamiento de infecciones pero su mala utilización puede causar graves repercusiones en la salud.

Una encuesta global realizada a 4.500 personas de 11 países que tomaron antibióticos por 12 meses, demostró que muchas personas están preocupadas por la resistencia a los antibióticos, pero pocas saben que su utilización inadecuada contribuye a empeorar la infección.

En los resultados también se dio a conocer que la mayoría de personas reconocen que los gérmenes resistentes a los antibióticos son un problema muy grave, pero sólo seis de cada diez manifestaron que tomar un antibiótico incorrectamente podría reducir su eficacia.

El 22% de los encuestados admitió que durante su tratamiento con antibióticos se saltaron alguna de las dosis o tomaron antibióticos sobrantes, a pesar de que se les pidió que se sometieran al tratamiento completo hasta que terminaran. La mitad de los encuestados además pensó que los antibióticos sobrantes podrían guardarse y utilizarse de nuevo, y tres de cada cuatro decidieron guardar los medicamentos que les sobraron.

 

La resistencia a los antibióticos es considerada como una de las principales preocupaciones de la salud pública. El mal uso que pueda hacerse de los antibióticos podría ocasionar resistencia, es decir que las bacterias se vuelvan inmunes a la acción del medicamento al suspenderlo antes de completarlo, al incumplir la dosis o el horario prescrito, al abusar de su uso, al auto medicarse y al tratar con antibióticos, infecciones que no requieren este tipo de medicamentos.

 

 

Las infecciones resistentes pueden suponer un empeoramiento de las enfermedades, fallecimiento y aumento de los costos de la salud, según la Organización Mundial de la Salud. Por estas razones, en los países en vías de desarrollo, el gasto del presupuesto en salud en antibióticos es de un 35% en promedio debido a la creciente resistencia y al uso inadecuado de este tipo de medicamentos.

 

 

Para evitar lo anterior, es importante que antes de prescribir un antibiótico el médico tome en cuenta su mecanismo de acción y la dosis, las indicaciones y las alternativas en las diversas enfermedades infecciosas, así como los efectos adversos y las contraindicaciones. El antibiótico ideal es el que resulta más eficaz, es menos tóxico, retarda el surgimiento de cepas resistentes y es el de más fácil administración.

 

 

El régimen de dosificación de los antibióticos también es en un factor importante para la incompatibilidad ya que ésta se dio en un15% entre los pacientes que tomaron una sola dosis diaria, frente al 27% de los pacientes que tomaron tres o más dosis diarias.

 

 

Sin duda, los antibióticos marcaron un gran avance en la medicina y hoy se encuentran entre los medicamentos más utilizados en todo el mundo. Una mala indicación del antibiótico o un mal cumplimiento de la prescripción, puede provocar también una complicación de los procesos infecciosos y las cepas supervivientes las cuales podrían iniciar una proliferación que provocará una recaída o una reinfección.

 

 

Fuente: Dr. Genaro Cuesta, Director Médico para Centroamérica y Caribe de la compañía Pfizer.

 

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