Recomendación de lectura: Postales – Engler García

17 jun, 2013

El acercamiento a la iconografía literaria de Engler a través de Postales es ahondar a una larga antología, un extenso álbum fotográfico, un vasto rompecabezas de una cabeza fracturada que entrelaza treinta y pico historias de un mismo lienzo.

 

Una recomendación de Esquisses y FashGT.

Si bien le autor rescató decenas de relatos de una urbe que parece inerte a veces, escondió miles más para la imaginación del lector o la creatividad del escritor para una secuela(s).

Si bien Engler nos transporta a un sin número de paisajes, muchos de ellos por nombre, Postales queda bajo un escenario ambiguo, descifrable por la tradición y transmisión de sentimientos. La soledad, pesadez de alma, nostalgia y melancolía se destilan entre los párrafos del libro, conceptos más humanos que la misma Plaza Barrios o el olor a basura los viernes. Bien podemos ver, tan cristalino como sus descripciones, al joven escritor vagando por la ciudad (sobre su bicicleta tal vez) en busca de historias o ellas mismas topándose con el narrador. García, como un simple espectador, a veces como el mismo protagonista, rescata de la cotidianidad un diario decadente, minimalista pero siempre apasionado.

Como bosquejos de un dibujante en una servilleta de McDonald’s, la pluma ágil del narrador nos transporta vertiginosamente a través de una lectura densa pero rápida. Densa por lo engorroso del sentimiento y rápida por su fugacidad. Los ojos de Engler funcionan como una cámara de seguridad que no olvida, capturando momentos diarios como una sonrisa, un simple contoneo, una conversación o el pesado bagaje emocional de la niñez transportándola así, a la poética del narrador con una pesada y triste caricia que pulula en la mayoría de relatos.

Podemos contagiarnos de la tormenta de ideas e historias del autor, cultivar de lo mundano y tal y como lo hizo él, ver con ojos diferentes la calle, ver las historias que dejamos a medias por ir a trabajar e imaginar qué pasa con ellos; incluso dudar si somos apenas un personaje en su diario escribir en una ciudad que tal y como él describe “cansa desde temprano.” (Al que madruga, p.41)

 

Estas postales que dejó desparramadas se convierten también en un mapa a los cofines del autor, nos transportan al trayecto rutinario de Engler, que extrae de las grietas de su propia memoria historias moribundas que vivieron y murieron como un suspiro, pero fueron inmortalizadas con elocuencia. Historias que nacieron de la nada, vivieron y pasaron desapercibidas tal cual y una postal, sin embargo, las Postales de Engler García nos obliga a voltear, a recibir y retener los detalles, las prendas, las luces, los escenarios, los diálogos y sobre todo el tierno vivir de cada personaje. Ten cuidado, el mismo Engler omnipresente te puede estar viendo ahora mismo y detallar tus zapatos desatados y ceño fruncido.

Podrán contarles a sus nietos que alguna vez salieron en alguna portada. Yo en cambio tal vez cuente que este domingo veía una foto y eso fue lo más cerca que estuve de una sonrisa.”

 

Un día a la vez, p.19, Postales de Engler García, Editorial Cultura, 2012

RESULTADO FINAL

http://www.esquisses.net/postales-engler-garcia/

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