Viajar a Brasil 2014 costará una fortuna

10 dic, 2013

Los grupos se han anunciado y los partidos comienzan a programarse: en cuestión de meses, miles de personas comenzarán a viajar a Brasil 2014 y, si el alarmante costo de los hoteles en Sao Paulo se ha quintuplicado para las reservas hechas durante el tiempo que dure el evento nos indica algo, los visitantes a la tierra carioca tendrán que desembolsar grandes cantidades, tanto para hospedarse como para moverse dentro del país.

Brasil acaba de negarle a aerolíneas extranjeras el derecho de aportar vuelos dentro de su territorio durante la Copa Mundial; el haberlo hecho significaría aceptar públicamente que la nación sudamericana no es capaz de contener el despunte en el tráfico local, sino dejar de lado una obvia ganancia económica. Pero el hecho es que las aerolíneas brasileñas estarán solas al proveer vuelos domésticos durante el torneo podría causar problemas a los visitantes, quienes tendrán que cambiar sus planes de viaje a última hora, dependiendo de los resultados de sus equipos nacionales.

Las aerolíneas deben estar preparadas para los dos grandes retos que representan las dos justas deportivas más grandes del planeta: el incremento en visitantes (tres millones de boletos serán vendidos para Brasil 2014, lo que significa al menos la misma cantidad de viajeros) y los despuntes que surjan durante el torneo, que son menos predecibles. Esto representa costos elevados y si las aerolíneas encuentran difícil el generar utilidades, como la low-cost Gol, éstas tendrán que incluir más aviones, abrir nuevas rutas y pagar a sus empleados por las horas extra.

El aumentar precios como manera de responder a la alta demanda es una medida razonable. Pero varias aerolíneas brasileñas y latinoamericanas ya son criticadas por la subida de precios mucho antes de la Copa Mundial. Algunos vuelos, por ejemplo, ya cuestan hasta 10 veces más de lo normal. Hace cuatro años en Sudáfrica pasó algo similar; los oficiales de turismo se vieron obligados a advertir a las aerolíneas, hoteles y restaurantes acerca de inflar sus precios. Hubo incluso una auditoría por posible colusión entre las líneas aéreas.

Lo más probable es que el gobierno brasileño apoye a las aerolíneas nacionales a contener la demanda por medio de subsidios, pues el garantizar que las cosas funcionan de manera impecable es prioridad ycuestión de orgullo nacional. Sea lo que haga el gobierno, cuando la Copa Mundial de lugar a cambios inesperados y a la alta demanda por asientos de emergencia, los fanáticos visitantes se toparán con precios astronómicos. Es hora de ahorrar o de aumentar esa línea de crédito, señores

Post relacionados

  • Entrada Ganadora

  • DSCN7343

  • Imagen1

Comparte tu comentario